Exhuman cuerpos de brasileños y un fiscal renuncia

Exhuman cuerpos de brasileños y un fiscal renuncia
Una comisión de ocho militares del Grupo Especial de Seguridad Fronteriza (Gefron) y dos peritos en medicina legal técnica de Brasil, exhumaron ayer los cadáveres de los brasileños Yefferson Castro de Lima y Rafael Max Díez, linchados y quemados el pasado martes en la puerta del comando policial de San Matías.
Los extranjeros fueron ejecutados por una turba de al menos 300 pobladores que, tras conocer la detención de Max Díez, sindicado de matar a sangre fría a los bolivianos Pablo Parabá Ramos, Banderley Costas Parabá, Edgar Suárez y dejar malherido a Samuel Carvajal Salvatierra, mientras consumían cerveza en el domicilio de este último, se trasladaron hasta la repartición policial donde sacaron por la fuerza a los brasileños, les rociaron con gasolina y prendieron fuego ante un malestar generalizado de los matieños.
El retiro de los cadáveres de una fosa común del cementerio Pedro Flores de San Matías se concretó recién a las 16:00, con la exhumación del cadáver de Max Díez enterrado en el interior de una bolsa de plástico, seguidamente se procedió a desenterrar el cuerpo de su hijastro Yefferson Castro Lima que se encontraba a escasos metros.
El subcomandante del Gefron, mayor Agilson Azizes, dijo que en su país las autoridades están conmocionadas por lo acontecido y la forma cruel cómo mataron a sus compatriotas. El militar brasileño recalcó que, a requerimiento de las autoridades de su país, se hizo presente en Bolivia para gestionar el traslado de los cuerpos que serán entregados en Cuiabá a sus familiares para que sean velados de manera cristiana. Además, reconoció que Castro Lima contaba con antecedentes policiales en su país por tráfico de sustancias controladas, y que tiene su familia en el estado de Mato Grosso.
Inicialmente, en horas de la mañana no se pudo exhumar los cadáveres porque no se contaba con la presencia del fiscal para dar legalidad a la repatriación de ambos cuerpos.
El comandante de la Policía de San Matías, mayor Edwin Rojas Méndez, confirmó que se dio curso al pedido de la repatriación de ambos cadáveres que serán devueltos a sus familiares.
Renuncia irrevocable. El fiscal de San Matías, Luis David Veizaga, concretó su alejamiento definitivo del Ministerio Público argumentando motivos personales y negó un posible amedrentamiento por lo acontecido hace dos días.
“Debo aclarar que me voy orgulloso de haber pertenecido a esta institución (Fiscalía). No me sentí nunca amenazado, solo que, tanto el Ministerio Público como en la Policía, uno no tienen las condiciones para ejercer su trabajo”, declaró.
Con relación a la muerte de los ciudadanos brasileños, puntualizó que se debe abrir una investigación oficial y citar a todas las personas que participaron de la muerte de los extranjeros para aclarar estos asesinatos.
El fiscal de Distrito, Isabelino Gómez, confirmó el alejamiento de Veizaga y advirtió que las muertes de los brasileños no quedarán impunes por lo que anunció el destino de dos fiscales con experiencia en la zona. “Hemos solicitado al comando departamental la dotación de más uniformados en San Matías y de ser necesario la presencia militar en las calles”, comunicó.
Autoridades reunidas. La comandante departamental, coronel Lily Cortez, se reunió con el cónsul del vecino país, Colbert Soares Pinto, y se comprometió en que el hecho se esclarecerá.
Cortez anunció que enviaron agentes de Inteligencia para que se investigue e identifiquen a los posibles instigadores del asesinato de ambos extranjeros.
“Ya se hicieron los memorándums de destino para dotar al comando policial de San Matías de un mayor número de uniformados y al mismo tiempo se refaccione esa unidad policial.
De su lado, el diplomático brasileño se mostró conforme con la reunión sostenida con la autoridad policial y afirmó que el hecho criminal no va afectar las relaciones bilaterales con Bolivia. “Es un hecho criminal no político y no tiene por qué afectar las relaciones. El único interés que tiene Brasil es que se abra investigación para dar con los responsables de los crímenes”, explico a la salida de su reunión.
Piden sus cambios. Ante el temor de represalias, algunos policías de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) en San Matías, comentaron su preocupación y manifestaron que tramitarán sus cambios de destinos porque el comando policial no reúne las garantías mínimas de seguridad y temen que ocurra lo mismo que hace cuatro años cuando cuatro efectivos policiales fueron ejecutados a tiros en su comando y nunca se dio con los responsables. Además, muchos de ellos tienen su familia en Santa Cruz y el sueldo no les alcanza para correr con su alimentación y enviar dinero a sus esposas e hijos.
Los uniformados reconocieron que San Matías es azotada por el narcotráfico, el robo de vehículos de dos y cuatro ruedas, donde muchos pobladores han hecho de estos delitos su medio de vida.
Heridos aprehendidos. Informes no oficiales dieron cuenta que el sobreviviente a la balacera en el cual murieron tres bolivianos, Samuel Carvajal Salvatierra (30), quedó aprehendido por la Policía Federal brasileña luego que la Fiscalía de ese país abriera investigación en sentido de que el herido que se encuentra internado en el hospital de Cáceres tendría supuesto vínculo con los brasileños ajusticiados que eran buscados por robar motocicletas e ingresarlas a territorio boliviano, donde eran comercializadas.
Lo que se vio…
• En la fosa común de los brasileños sorprendió a los periodistas que amanecieran con dos flores, un vaso de agua y otro de cerveza en cada extremo, además de tres cigarros encima de las tumbas. Un poblador comentó que se trata de costumbres brasileñas.
• Un comentario corrió ayer en el cementerio de San Pedro de San Matías, en sentido de que los ciudadanos de Cáceres estaban molestos por el atroz crimen de sus compatriotas brasileños en Bolivia. Incluso un diario impreso (La Gazeta) abrió sus páginas con los brasileños quemados con vida en San Matías.
• Un periodista de San Matías hizo notar que los familiares de los tres bolivianos enterraron a sus seres queridos atados con soga de los pies, una creencia lugareña para que el o los asesino no huyan lejos de la zona del crimen; y casualmente al día siguiente la Policía detuvo al autor principal.
• En la exhumación el mal olor no fue penetrante a comparación de otros desentierros porque los cadáveres de los extranjeros estaban completamente chamuscados. Ambos cuerpos fueron llevados a su país en una camioneta especial para trasladar cadáveres.
• Algunos pobladores revelaron que el día de los disturbios en el comando policial la mayoría de las personas que elevaron su protesta se encontraba armada. El uso de armas allí es habitual.
El Día
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